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La realidad -dicen los que saben- nunca es una foto: siempre es una película en constante movimiento. Aunque en algunas temáticas parece que nunca se modifica, veamos tres fotogramas de una misma situación.
1) La yerbatera ubicada en la provincia de Corrientes Las Marías acaba de demandar al gobierno de Misiones por los pagos a cuenta correspondientes a Ingresos brutos. Al sacar cuentas la empresa precisó que ya tiene “307 años de impuestos (Ingresos brutos) pagados por adelantado». Le retienen hasta 6600 millones de pesos por mes (7.000 millones de pesos al año), cuando sólo debería pagar 22 millones. Ese nefasto mecanismo de uno de los impuestos más regresivos que tienen todas las provincias argentinas hizo que supere los 300 años de impuestos adelantados. La cuenta y el reclamo (que sí parecen de película) ya llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y podría sentar jurisprudencia su resolución, para comenzar a desandar el camino de un impuesto inviable y con un mecanismo recaudatorio imposible.
2) Diego Agustín Alvarez es un productor, ingeniero agrónomo de la provincia de Entre Ríos, al que se le ocurrió calcular cuanto había pagado en concepto de retenciones su campo familiar en los últimos años, y hasta él mismo quedó sorprendido con el resultado. La cuenta desde 2001 al presente fue sumando ceros y más ceros, campaña tras campaña, hasta llegar a un importe pagado sólo por retenciones en el período 2001-2025 de US$ 6.840 por hectárea. Cuenta el productor que tuvo que hacer tres veces los cálculos porque a él mismo le parecía increíble que hubiera pagado más que el valor del campo mismo. Y la repetida pregunta de quienes emprenden y producen en nuestro país también se la hace este productor entrerriano: “sin retenciones hoy estaría produciendo a la altura de un productor americano, con las últimas tecnologías de procesos y rompiendo récords de rinde en cada campaña”. Diego es solamente un ejemplo de alguien que hizo la cuenta, pero que de ninguna manera es una caso aislado. Si alguien sumara lo que lleva pagado por tasa de caminos rurales en muchos municipios llegaría a la conclusión que ese camino que hoy no puede usar porque está bajo agua, estaría no sólo alteado sino pavimentado. Si un contribuyente sumara lo que paga por año por la tasa de alumbrado, barrido y limpieza, llegaría a números que ameritarían veredas enceradas y salir de noche con anteojos de sol por temor a ser encandilado.
3) Mientras el noroeste de la Provincia de Buenos Aires se encuentra bajo agua y con pronóstico de empeorar, se conocieron en los últimos días los números del Fondo de Infraestructura Hídrica Nacional. No todos saben que cada vez que cargamos nafta en nuestro automóvil un 5 % va al Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica. En el caso del GNC llega al 9 %. Este fondo fue creado en el año 2001 y lo recaudado DEBE destinarse a la financiación de obras de infraestructura para mitigar los desastres que generan las inundaciones. De acuerdo al informe que el propio Jefe de Gabinete Guillermo Francos presentó en la Cámara de Diputados en el primer semestre del año el Fondo recaudó $ 92.239 millones de los que sólo se usaron 14.090 millones. El Fondo acumula en la actualidad $ 174.060 millones de los cuales $154.676 se encuentran en plazos fijos y Lecaps y $ 19.384 en cuentas a la vista. Es decir en cualquier lado, menos donde deberían estar invertido y solucionando problemas demasiado serios.
Tres ejemplos que de ninguna manera son aislados, pero que permiten ver una matriz que atraviesa todos los gobiernos de todos los colores políticos. Y del otro lado contribuyentes que parecen haber iniciado una lenta, tardía pero evidente rebelión de los mansos que se cansaron de serlo ante la obscenidad de quienes nos llevaron a esta situación y se niegan a modificarla.
Fuente: CampoInfo

