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El influencer municipal sigue con la perorata de que, salvo unos “problemitas puntuales” de algunas lagunitas que no impiden la conectividad, la red de caminos rurales está impecable.
Se ve que en el idioma influencer del jefe y de muchos comentaristas de la columna, la palabra «impecable” tiene un significado opuesto al usual del castellano.
Me gustó la recomendación de un lector que sugirió dejar de llorar y que un consorcio de frentistas organizados financie y arregle los caminos por su propia cuenta.
Obvio que dejando de pagar la usuraria Tasa de mantenimiento de red vial, con la que el “estado presente” nos roba.
Sería excelente, por fin se mejoraría la infraestructura, se harían alteos y se pondrían alcantarillas donde corresponde.
Seguramente, al cabo de 10 años, con mucho menos de lo que pagamos por tasa de mantenimiento, tendríamos los caminos troncales alteados y enripiados.
Leo comentarios llenos de resentimiento hacia el campo, como si no nos asistiera el derecho a la conectividad como la de cualquier ciudadano.
¿Acaso alguien que vive en el campo no tiene derecho a entrar y salir en cualquier momento sin vedas, restricciones por lluvia, ni permisos para circular? ¿no tiene derecho a una ambulancia o a un transporte para enviar a sus hijos al colegio, o a tener luz, señal de teléfono, servicio de internet o televisión aunque haya un mes de temporal?
Hablando de asnos, esta semana todo el protagonismo fue para la genial participación de los burros. Es de esperar que el motivo haya sido referente a las capacidades intelectuales y no a la inclinación sexual de la asnería influencer. Vaya a saber, cada uno es libre de hacer de su cola una margarita si le apetece, pero la recua pehuajense tiene un asno líder que hace gala de su condición..
Lo que sí, fue muy notable que los burros filmaron la escena en las instalaciones de un establecimiento ganadero, un “campo” con corrales y manga…
Se puede inferir que el alcalde tiene, dentro de su electorado, amigos productores ganaderos que le facilitan y festejan las monigotadas.
O bien, los asnos están en campo e instalaciones propias, lo cual no sería nada extraño, ya que como buenos kirchneristas de paladar negro, los burros, reniegan y agreden al campo, pero ni bien llegan a la política y meten la mano en la lata, se compran uno y otro y mucho campo para cumplir el sueño de convertirse en lo que tanto critican con resentimiento.
Cosas del líder de la recua en política.

