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Después de la columna de la semana pasada, han caído 100 milímetros más sobre los campos de Pehuajó.
El acumulado desde el 25 de marzo, en que nos disponíamos a iniciar la cosecha, es de 350 milímetros, más o menos según cada zona del partido.
¿Qué oportuno el paro de transporte a inicios de cosecha no?
Nuestro influencer municipal hace videos en Instagram y facebook para decirnos que está trabajando en los caminos y para pedirnos paciencia, dado que llevamos 580 mm llovidos en lo que va del año y recién estamos en abril.
¿Paciencia? Desde la obra del canal en 1989 que el estado presente duerme la siesta.
Un capo el intendente, porque hace como 20 años que está, pero todavía no ha puesto una sola alcantarilla en la red vial…
Sería bueno que recorra con tenaza porque encontrará millones de clavos con los que se nos obliga a convivir en el campo.
Es al cuete llorar sobre la leche derramada, máxime cuando nunca se ha reclamado desde las gremiales ni en forma individual… el que no llora no mama y paga como un sonso sin contraprestación.
Lo que no se hizo, menos se hará en la emergencia actual y mucho menos durante el fenómeno del niño que estamos iniciando.
Lo único que se puede hacer en este momento, es tomar conciencia de la “negligencia” con la que se ha perdido el tiempo y agarrarnos de la mano para aguantar todos juntos la inundación en Pehuajó.
En la emergencia hay que enfocarse en cuidar los equipos de trabajo y priorizar las relaciones con los vecinos. Paciencia y solidaridad.
Eso sí, habrá que preguntarse adonde fue semejante presupuesto recaudado todos estos años en que ¿no alcanzaba más que para una raspadita anual?
Pareciera que no hemos pagado una tasa para el mantenimiento de la red vial… sino más bien un pasaporte a la decadencia con la cuchilla de raspado que alisa y tira el gramón a la cuneta.
Hoy está todo detonado otra vez… y nadie puede sorprenderse con que los caminos se conviertan en ríos.
El Pehuajó enamora, poder hacer y gestión PJZ han sido las consignas durante casi dos décadas de palabrerío polítiquero. Todo convalidado con el apoyo del voto mayoritario de Pehuajó.
Todo muy lindo, lo único que nos estaría faltando, es saber adonde va la plata de las guías y la tasa de red vial más caras del país.
¿Adonde?

