MALVERSACIÓN DE FONDOS PÚBLICOS por Juan Martin Perkins

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Hace como 18 años, el kirchnerismo decidió que había que modificar las plazas céntricas de las ciudades bonaerenses y lo hizo sin consultar a nadie. 

A mi no me pareció bien que fuera un plan impuesto que no tuviera en cuenta la participación de los pehuajenses y lo dije públicamente.

Independientemente de que el proyecto fuera lindo o feo, en mi opinión, la plaza no era una prioridad cuando no tenemos agua corriente potable o cloacas.

Con el correr del tiempo K, comprendí que era parte de un plan de desarraigo para cortar el hilo histórico y la tradición de nuestra identidad. Hasta con el idioma se metieron.

Y ojo, viene desde el 83, desde el primer congreso pedagógico, y todos los gobiernos fueron socios y partícipes responsables de la agenda. 

¿Por qué recuerdo este episodio? Porque corría el 2008 y el conflicto con el campo me empujaba a salir del anonimato para comprometerme con la ciudadanía.

Escribí una nota que publicó el diario Noticias y que recibió una jocosa e irrespetuosa respuesta por parte del poder político que en su momento tomé con humor. 

Desde entonces hace 18 años.

Como todavía está en la intendencia el mismo jefe de la recua, mientras viva aportaré mi columna semanal para que no sigan rebuznando con tanta impunidad.

Este viernes me parece pertinente dejarles por aquí el artículo 260 del Código Penal:

“Sera reprimido con inhabilitación especial de un mes a tres años el funcionario público que diere a los caudales o efectos que administrare una aplicación diferente de aquella a que estuvieren destinados.

Si de ello resultare daño o entorpecimiento del servicio a que estuvieren destinados, se impondrá además al culpable, multa del veinte al cincuenta por ciento de la cantidad distraída”.

Hermoso artículo no?

El saco le cabe desde al presidente que no mantiene ni hace rutas con los fondos específicos que se recaudan para eso, hasta al borrico local que se fumó la tasa vial vaya a saber para qué tipo de festivales..

¿No es hora de ir a la justicia?

Hasta ahora, el fenómeno del niño nos viene perdonando, veremos como nos va cuando empiece a llover…

Recemos.

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