La violencia no se combate el día después

Loading

Hoy el país despide a Nancy, y respetando el duelo y el dolor por la situación particular, creo necesario hacer una reflexión. Porque no es la primera vez que Argentina se congela ante un hecho aberrante de violencia, y que el sistema educativo reacciona con un paro, una marcha y un montón de slogans que se repiten cambiando el nombre. “Hoy todos somos Nancy” “Hoy nos falta Nancy” “Justicia por Nancy”
Me es inevitable pensar en la cantidad de docentes de Pehuajó, de nuestra ciudad, de nuestras escuelas, que están pasando por situaciones de violencia. Justamente en estos días escuché versiones muy preocupantes de casos más cercanos que nunca parecen movilizar tanto como los que ocurren más allá de los límites del Partido. Hace pocos días agredieron a una directora en Madero, y fueron sus compañeras quienes se manifestaron casi en silencio; años atrás otra trabajadora fue agredida, y si bien en ese caso la manifestación pública fue mayor, la resolución fue perder a una trabajadora de excelencia que sus propios alumnos reclamaron entre lágrimas. Pero hay más, hay cantidad de casos de docentes insultados, amenazados, agredidos de los que no se habla, porque las autoridades y gremios recomiendan “no hablar”.
Y la pregunta es inevitable. ¿La condición para que el caso tenga el peso suficiente es que sea fatal o que ocurra en otro Distrito?
Y la conclusión es casi lógica. No alcanza con manifestarse, crear frases impactantes o parar la educación para llorar por lo que ya pasó. Necesitamos que los gremios, las autoridades y los propios docentes se tomen en serio la gravedad de la situación de violencia que se vive a diario en los establecimientos educativos, que dejen de lado aquello de que “los problemas de educación se resuelven en educación” y sean serios en la lucha por prevenir estos sucesos.
El silencio nunca fue la solución, los temas de los que no se hablan parecen no existir, y mientras tanto, el sistema educativo se vacía de docentes que deciden emprender otro rumbo, por falta de protección, de acompañamiento, de seguridad.
Tiene que haber otras formas de cambiar la historia, tiene que haber alternativas de reclamo que permitan prevenir y no representen la pérdida de más horas de clases que, claramente, no están dando resultados. No hay mejor sueldo, no hay mejoras en las condiciones de trabajo, no hay más seguridad y cada vez hay menos educación.


Andrea Viviana Pérez
DNI 27714099

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *