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A propósito del aniversario de la caída de las torres gemelas que resuena en la radio una y otra vez desde su interpretación progre…
Hablando con mi madre, ella dice no entender cómo es que hoy Nueva York votó y tiene por alcalde a un tipo con el tupé de decir en pleno acto, ante los familiares de las casi 3000 víctimas, que la principal víctima es su tía porque tiene miedo de ir al mercado con la hiyab.
Mi madre dice que EEUU tiene el enemigo adentro y yo agrego que es todo occidente el que cobija al enemigo y a su propia destrucción cultural.
Es una cultura que está muriendo y nosotros somos quienes la dejamos morir sin reaccionar.
Siendo optimistas, podríamos decir que acá estamos todavía bastante lejos de esa situación, pero no es así.
Hay mucha gente resentida operando agendas perversas cargadas de maldad y enfermando la mente de nuestros hijos y nietos.
Como ejemplo basta recordar las palabras de Hebe de Bonafini en aquel fatídico 11/9…
“Me alegré mucho cuando escuché la noticia, no me dolió nada el atentado. Me puse contenta que alguna vez la barrera del mundo, esa barrera inmunda, llena de comida, esa barrera de oro, de riquezas, les cayera encima” (Hebe Pastor de Bonafini 11/9/2002)
Me parece pertinente preguntarse qué clase de pensamiento monstruoso nos gobernó tantos años con un relato de odio, violencia y maldad infinitas.
A Hebe la alegraron las 2.977 víctimas. Las víctimas de los impactos directos de los aviones contra la Torres del complejo World Trade Center y la zona cero, también los 343 bomberos de Nueva York que perecieron aplastados mientras procuraban rescatar a la gente que pedía auxilio, los que murieron en los 4 aviones secuestrados y los 125 del edificio del Pentágono que la alegraron muy especialmente por tratarse de personal del ámbito militar.
Todos sabemos que Nueva York es la ciudad más cosmopolita del mundo. Hebe también lo sabía. Ella sabía que Nueva York es un lugar donde todo el mundo quiere ir a hacerse la América y los trabajadores que murieron ese 11/9, ni siquiera eran estadounidenses.
En la radio de las madres se recordó la caída de las torres como un acto de justicia y se rindió sentido homenaje al recuerdo de la muerte del ex presidente chileno Salvador Allende el 11/9 de 1.973.
Por supuesto que responsabilizan de la muerte al asalto del Palacio de la Moneda por parte de los militares al mando del General Pinochet… nada dijeron de su suicidio con la AK-47 (obsequio de Fidel Castro), con dos disparos bajo su mentón.
Siempre el relato de medias verdades… omitieron decir que el médico de la guardia presidencial, Patricio Guijón, fue testigo cuando Allende se quitó la vida.
El progresismo woke cuenta a los 19 terroristas asesinos y suicidas como víctimas… ¿Vos estás de acuerdo?
No estamos nada lejos, el odio vive entre nosotros.
Somos occidente y tenemos el enemigo adentro.

