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Santiago tiene apenas 11 años. Es un chico como cualquiera de nuestros hijos o nietos. Le gusta jugar, reírse con sus amigos, correr detrás de una pelota, hacer travesuras y soñar con todo lo que todavía le queda por vivir.
Pero hoy su infancia quedó en pausa.
Después de una cirugía realizada en Argentina, Santiago necesita viajar con urgencia a Barcelona, España, para continuar un tratamiento de protonterapia. Ese tratamiento representa su mejor oportunidad para recuperarse. Es su esperanza. Pero también tiene un costo inmenso, imposible de afrontar para una familia sola, por más que sus papás estén haciendo hasta lo imposible para conseguirlo.
Hoy necesitamos que esa lucha deje de ser solo de ellos y se convierta en la lucha de todos.
Porque detrás de esta campaña hay una mamá y un papá agotados, que viven con el corazón en la mano, que ya no saben de dónde sacar fuerzas, pero que cada mañana vuelven a levantarse porque tienen un único objetivo: darle a su hijo la oportunidad de vivir.
Hay noches sin dormir, lágrimas que nadie ve, miedo, incertidumbre y cuentas imposibles. Pero, por encima de todo, hay un amor inmenso que no se rinde.
Ningún niño de 11 años debería estar pensando en hospitales, médicos, tratamientos o viajes contra reloj. Santiago debería estar pensando en la escuela, en sus amigos, en los cumpleaños, en los partidos de fútbol y en disfrutar de su infancia.
Y para que eso vuelva a ser posible, hoy necesita de todos nosotros.
Esta historia también toca muy de cerca a Pehuajó. Su abuela, Mirtha González, nació y se crió aquí. En esta ciudad viven sus tías abuelas, Nancy y Lucy González, además de tíos, primos, amigos y tantos afectos que forman parte de la historia de su familia.
Por eso hoy apelamos al enorme corazón solidario de nuestra comunidad. Sabemos que Pehuajó siempre respondió cuando alguien necesitó una mano. Hoy esa mano puede cambiarle la vida a Santiago.
No importa si podés colaborar con mucho o con poco. Cada aporte suma. Cada gesto acerca a Santiago a su tratamiento. Y si hoy no está a tu alcance donar, compartir este mensaje también puede hacer la diferencia. Nunca sabemos quién puede leerlo y convertirse en el puente hacia la ayuda que tanto necesita.
No dejemos que el tiempo juegue en contra.
Abracemos a Santiago entre todos.
Démosle la oportunidad de seguir creciendo.
De seguir soñando.
De seguir riéndose.
De volver a ser simplemente un niño.
Porque cuando un chico lucha por su vida, ningún aporte es pequeño y ningún corazón debería quedarse al margen.
Ayudemos a Santiago. Hoy. Ahora. Él nos necesita.

