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La titular de UDOCBA en Trenque Lauquen, María José André, conto detalles de la brutal agresión que sufrió una docente de nivel inicial en el Distrito, que derivó en el paro provincial de ayer. Dijo que el martes, la Directora del Jardín le comunicó al progenitor de un alumno una situación de posible vulneración de los derechos del niño, tal como corresponde según los protocolos vigentes, y la reacción fue de extrema violencia. Comenzó con agresiones verbales y continuó con una persecución en auto por la ciudad, golpeando el vehículo de la Directora, cruzando el auto para impedir su paso hasta que descendió del vehículo, agredió verbalmente a la mujer y su esposo y terminó golpeando el auto y a la docente, provocándole una fractura en el brazo. Inmediatamente, desde el gremio se estableció comunicación con el Frente de Unidad Docente para coordinar un paro distrital, que por la gravedad de los sucesos, derivó en un paro provincial.
María José André indicó que vienen de 7 paros por hechos de violencia, y puntualmente en Trenque Lauquen, hubo 4 casos también graves; indicando que un alumno amenazó de muerte a un preceptor con una tijera, otro tiró de una trompada a un docente durante un acto, y otro colgó del cuello a un profesor en el pizarrón frente a sus compañeros, “pero nosotros no denunciamos a menores, tratamos de trabajar para revertir estas acciones” dijo.
La dirigente gremial aseguró que los docentes temen por las agresiones que pueden recibir, pero mucho más por la falta de protección por parte de las autoridades, y recordó que en el último acuerdo paritario hay un agregado que establece la responsabilidad de las autoridades políticas de educación de acompañar a los docentes agredidos desde el momento de la agresión, para garantizar que se activen los protocolos de cuidado de forma inmediata, y eso no sucede. Puntualmente en este caso, el Jefe Distrital tardó más de 1 horas en radicar la denuncia, mientras la docente agredida lo hizo sola. Agregó que lo más grave es que la agredida fue a la Comisaría y desde ahí la mandaron sola al Hospital a hacerse el precario para acompañar la denuncia, recorriendo las calles en su vehículo mientras el agresor seguía buscándola. Indicó además que la docente vive frente a la casa del agresor, por lo que tuvo que buscar otra casa donde permanecer hasta que se tomó la medida de prohibición de acercamiento que no garantiza nada, porque “en todas las horas que pasaron desde la denuncia hasta las medidas, la podría haber matado”.
María José André indicó que los gremios seguirán trabajando, pidiendo que se activen las comisiones de protección de los trabajadores de la educación y analizando medidas de fuerza a futuro para seguir luchando contra la violencia en las escuelas.

