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El Bioquímico, Docente y Conferencias especializado en riesgos químicos cotidianos, Doctor Fernando Manera, se refirió a las noticias que despertaron nuevamente el debate sobre e uso de fitosanitarios, como la habilitación del uso de glifosato nuevamente en Misiones, señalando que se llegó a decir hasta que el mate era tóxico, y aseguró que se trata de una demonización de la actividad agropecuaria que lleva décadas en nuestro país. “Los profesionales que hablan en términos de agrotóxicos rozan la ignorancia” aseguró, y recordó que todos los productos que se utilizan en la producción agropecuaria, pasan por una serie de controles muy estrictos antes de ser autorizados, pero siempre dependen del buen uso que se les de a los mismos, “como pasa con los medicamentos cuando los receta un doctor” indicó. En ese sentido, señaló que las estadísticas oficiales de estudios realizados por instituciones reconocidas en el país, señalan que el mayor porcentaje de los casos de intoxicaciones en Argentina se da por el mal uso de medicamentos; en segundo lugar se encuentran el uso de productos de limpieza; en tercer lugar, los químicos de uso doméstico y por último, y en un porcentaje muy menor, los fitosanitarios de uso agrícola. Se trata de estudios realizados entre 2014 y 2024 en nuestro país, que se replican en organismos internacionales.
El Doctor Manera aclaró que es un mito aquello de que los productos que se prohíben en países del primer mundo, se venden en nuestro país; y aseguró que en todo el mundo, las zonas de exclusión para el uso de fitosanitarios van de 3 a 50 metros. En este punto indicó que en Córdoba no hay zonas de exclusión, exceptuando algunas localidades que tomaron medidas con intereses políticos, sacando a algunos predios la oportunidad de producir, para terminar loteándolos y construyendo barrios.
El profesional recordó que en 1968 se prohibió el Lindano, un elemento clorado, disruptor endocrino y cancerígeno que se encontraba en productos de uso agrícola y veterinario al 0.1%, y muchos años después él lo encontró en un producto para combatir los piojos al 1%, por lo que radicó una denuncia en la Defensoría del Pueblo de la Nación, con lo que se logró retirar del mercado en Argentina en 2011, y después en varios otros países.
Finalmente, Manera señaló que sufrió cáncer, al que sobrevivió por hacer los controles correspondientes en tiempo y forma, por lo que de ninguna manera podría apoyar el uso de productos que provoquen esa enfermedad; es un estudioso y profesional en la materia y se basa en datos certeros y científicos, y se dedica exclusivamente al cuidado de la salud, por lo que todo lo que dice tiene sustento. Y cerró señalando que la diferencia entre un ecólogo y un ecologista, es la misma que la de un enólogo y un borracho, instando a las autoridades a interiorizarse con información científica y certera antes de tomar ciertas decisiones que puedan perjudicar a un determinado sector.

