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Dice el trabalenguas: “Pablito clavó un clavito”…
Pero en Pehuajó, parece que los clavos se usan para otra cosa:
para colgarle la responsabilidad al vecino.
Mientras el Municipio se disfraza de “guardián ecológico”
,
las deudas ambientales de la gestión son cada vez más alarmantes.
La verdadera “caza de brujas” urbana:
Quieren multar al vecino
por sacar la basura fuera de horario o usar un clavo en un árbol…
Pero… ¿qué pasa con lo importante?
¿Y POR CASA CÓMO ANDAMOS?
En Mones Cazón: basura cruda en las calles → focos de contaminación ![]()
En La Salada: líquidos cloacales sin tratamiento ![]()
En Salud: agroquímicos cerca del hospital ![]()
En Educación: decisiones cuestionadas por toda la comunidad ![]()
Es contradictorio perseguir al vecino por una bolsa…
cuando el Municipio mira para otro lado en problemas mucho más graves.
¿Ecología o recaudación?
Porque cuando las multas aparecen más rápido que las soluciones… algo no cierra.
Es fácil sancionar al vecino.
Lo difícil es hacerse cargo de la gestión.
Los vecinos no son el problema.
El problema es cuando el Estado deja de hacerse responsable.
En Pehuajó necesitamos soluciones reales, no parches ni excusas.
#Pehuajó#Gestión#Transparencia#Vecinos#MedioAmbiente#JuntosPorPehuajó

