EL ESTADO SOY YO

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Si te sentaras en una esquina de la ciudad, podrás comprobar que tan alta es la proporción de vehículos afectados a la empresa estatal que desfila por las calles.

L’État, c’est moi, parece decir nuestro monarca absoluto desde el ploteo de cada móvil municipal en nombre de su gestión.Todas las decisiones provienen de él.

La municipalidad es la empresa más grande de Pehuajó, dato para nada excepcional ya que el estado nos costaba en 1983 el 25% del PBI y hoy nos cuesta más del 50%, o sea que se debe replicar en todo el país. Toda una pena democrática que construyó un estado ladrón y elefantiásico

Te dicen que el estado somos todos, pero es una GRAN MENTIRA.

El estado son ellos y ellos son los burócratas que lo administran y disponen discrecionalmente de lo que nos rapiñan a los ciudadanos con impuestos.

Se valen del uso del monopolio de la fuerza, para lo cual les asiste la ley que ellos mismos legislan en su beneficio. Tienen la herramienta perfecta.

El caso pehuajense es una monarquía absoluta donde el poder legislativo hace muchos años que tiene números que le permiten funcionar como una escribanía legitimando las iniciativas discrecionales a gusto y placer de nuestro Luis XIV.

El estado no somos todos, es solo un grupo de personas con interés propio que, en su mayoría, viven a expensas del resto.

Durante estos últimos días del año, se viralizaron algunos videos del monarca local invitando a la gente en primera persona a ser menos mugrienta y mantener el pasto corto en las viviendas que el “estado presente” regala, a costo de asumir la condición de esclavo.

Hay que reconocer que el estado presente comunica bien, pero para engañarte, porque el estado no es un papá generoso que reparte riquezas de su propia producción, ni somos nosotros, de hecho si lo fueramos, no necesitaríamos una Constitucion que nos garantice derechos fundamentales FRENTE AL ESTADO, precisamente para que no nos aplaste vía el saqueo impositivo.

La vivienda, la salud, la educación y la seguridad son las principales excusas para justificar la dependencia total hacia un papá estado que promete brindarte todo de excelente calidad, pero que cada vez hace más paupérrima la contraprestación de sus servicios..

Una de dos, o vives de tu trabajo o vives del trabajo ajeno, porque gratis no hay nada… y el monarca estatal, de su bolsillo, no pone un centavo.

Todos los recursos salen del esfuerzo del laburante y del inversor emprendedor privado. ¿Está claro?

El estado presente te enseña que tienes el derecho a obtener bienes y servicios gratis, o sea, derecho a que Papá Noél estatal te financie la vida, incluso, sin aportar.

Es el método para hacerte dependiente y poder dominarte más fácilmente.

No son derechos, deberían ser premios a tu trabajo, mérito y esfuerzo.

Un sistema donde todo el mundo trata de vivir metiendo la mano en el bolsillo de los demás, no puede funcionar por mucho tiempo. Ni siquiera en Escandinavia.

Inventemos otra cosa.

Propongo recuperar autoestima y libertad para educarnos, trabajar, hacer nuestra propia casa y decidir cuándo cortar el “propio” pasto alejándonos del asistencialismo de la monarquía absoluta hasta que termine perdiendo la cabeza en la guillotina electoral.. ¿la tragedia se repite como farsa?

¡Feliz año nuevo!, aunque el estado presente no provea agua ni para lavarnos las patas.

Juan Martín Perkins.

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