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Una trabajadora de la Municipalidad de Chivilcoy quedó en el centro de la escena tras exponer su recibo de sueldo en redes sociales y denunciar posteriores episodios de hostigamiento. El caso se conoció en el marco del 1° de mayo y volvió a poner el foco en la situación salarial del sector.
La empleada, bajo la categoría de personal temporario, difundió un ingreso neto de $374.185,72, al que calificó como insuficiente para cubrir necesidades básicas. En su publicación, manifestó frustración por la falta de respuestas oficiales y pidió ayuda para conseguir otra fuente laboral.
Horas más tarde, la situación tomó otro cariz. La trabajadora denunció haber recibido llamados y notificaciones que interpretó como intimidaciones, señalando incluso a sectores vinculados a un gremio municipal. En un mensaje posterior, dejó asentada su preocupación por posibles represalias hacia ella o su entorno.
El episodio se da en un contexto de tensión salarial. Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales vienen planteando que el ingreso necesario para no caer bajo la línea de pobreza ronda los $1,4 millones, mientras que los básicos actuales se ubican cerca de los $390.000, con incrementos recientes en torno al 6% en cuotas.
El caso no solo expone la brecha entre ingresos y costo de vida, sino que abre interrogantes sobre las condiciones en que los trabajadores pueden expresar reclamos sin consecuencias.
Fuente: Marcos Islas Burcez La Razón

