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Año nuevo…¿Estrategia nueva? Tal vez este año, año par, podría ser el indicado para probar nuevas estrategias de reclamo ante el fracaso de las anteriores. Por ejemplo, solo como idea, se podría adoptar una agenda «contracíclica».
Una agenda contracíclica por ejemplo en materia de infraestructura que consistiría en reclamar para que hagan ahora lo que siempre y porque ya es tarde solo se anuncia y nunca se concreta.
Las obras preventivas cuestan entre 3 y 7 veces menos que las obras de emergencia y reducen hasta un 80% los daños posteriores (datos del Banco Mundial y UNDRR).
Algunos ejemplos:
Caminos rurales y secundarios:
Qué hacer ahora:
Reconformado de calzadas, mejorado granular, alcantarillado y escurrimientos laterales, elevación de puntos críticos.
Por qué ahora:
Suelo seco = menor costo
La maquinaria trabaja al 100%.
Menor interrupción productiva.
Dato clave: un camino arreglado en seco dura el doble que uno intervenido con suelo saturado.
Limpieza y ampliación de drenajes:
Qué hacer ahora:
Canales aliviadores, limpieza de cunetas, ampliación de pasos de agua, reemplazo de tubos subdimensionados.
Limpiar canales cuando ya están desbordados es ineficaz y muy caro. El agua no sorprende: avisa. Lo que sorprende es no haber hecho nada cuando sí se podía.
Obras urbanas “invisibles” (pero claves):
Pluviales, cámaras de inspección, desobstrucción sistemática de bocas de tormenta, reservorios temporales.
Enfoque económico:
Una agenda contracíclica
estabiliza el gasto público, reduce erogaciones futuras por emergencias, protege la producción e incluso la recaudación.
Invertir en prevención es la única obra pública que se paga sola.
La propuesta bien podría ser para buena parte de la Provincia un plan de «Obras en seco»: con calendario fijo anual, prioridad técnica, no electoral y mapa público de obras críticas.
No se trata de gestionar la emergencia , sino de evitarla. A esta altura sabemos que la excepción es la sorpresa climática y lo normal es la improvisación tardía cuando poco puede hacerse. Gobernar no es correr detrás de la emergencia, es tomar decisiones cuando todavía hay tiempo. Hoy hay tiempo, los sectores productivos y los actores económicos deberían redoblar sus esfuerzos para empujar a los estados a moverse ahora. Porque a esta película la vimos muchas veces: mañana puede ser tarde.
Fuente: CampoInfo

