Daireaux – Camioneta de bomberos en un camino rural

El diario La Nación en su sitio web da a conocer un informe de la Sociedad Rural Argentina, donde se reflejan declaraciones de productores asociados a la entidad, afectados por las inundaciones en las provincias de Buenos Aires y La Pampa.

El matutino porteño siempre se ha destacado, cabe consignarlo, por ser uno de los medios escritos que mayor importancia le brinda al sector agropecuario y muy especialmente a este tipo de problemáticas.

Los testimonios:

“Como consecuencia de las inundaciones está muy comprometida la parte productiva, pero también la social. Hay mucha cosecha de maíz que no se pudo levantar. Tuvimos que arrear las vacas 28 km hasta la ruta para cargarlas y, gracias a la solidaridad de los vecinos, pudimos cruzar entre campos, porque los caminos alternativos se convirtieron en canales. En septiembre, octubre y noviembre llueven 470 mm, pero ya llovieron 170 mm”.

Santiago María Paris, Pehuajó

“En Pehuajó, el 19% de la superficie del partido está inundada. El sur, es la zona más afectada, con más de 1000 mm en lo que va del año. Es una situación alarmante próxima a la siembra gruesa. Hay pérdidas productivas y de infraestructura que ponen en juego la vida rural; es imposible llegar a escuelas rurales y campos. La llamada ruta del cereal, cerca de Salazar, que se pavimentó, está inaccesible”.

“La situación está muy complicada por las lluvias de este fin de semana. Sigue cortada la ruta 5 y la 188. La 35 está también por cortarse y se está tratando de hacer un desvío. El gran inconveniente es para vender y cargar hacienda ya que se inundan los corrales y me complica el trabajo de vacunación de los animales. Hay muchas toneladas de granos ya cosechados que están en silobolsa y no se pueden sacar, lo que provoca un problema financiero y de corte de cadena de pagos”.

Vicente Barreix, La Pampa

“Los suelos se encuentran saturados, no hay piso ya que el agua está a 20/30 cm de la superficie de la tierra. Están afectadas 700.000 cabezas de ganado por la falta de alimento. Se deberá replantear la producción como consecuencia del cambio climático. Se esperan grandes lluvias para diciembre, enero y febrero, por lo que seguramente no se podrá hacer la cosecha gruesa”.

Fuente: Infoecos